“A rádio que temos” é um blogue de João Paulo Meneses, de apoio ao trabalho escrito do 2º ano do doutoramento em comunicação na Universidade de Vigo. Pretende identificar a rádio portuguesa e, já agora, opô-la, a nível de formatos, à rádio de alguma Europa.

O fim dos formatos?

September 30, 2005

Excerto de um texto de Aurora Garcia ( La Idea frente a la Técnica: el Valor de la Persona en la Radio Digital( in Razon y Palabra
“El segundo paradigma es el cambio de los formatos temáticos a los servicios a la carta personalizados. La evolución de la radio, desde la aparición de la FM, ha consagrado el desarrollo de las radios llamadas temáticas, por oposición alas radios más antiguas llamadas generalistas. Esta especialización de las emisoras se ha desarrollado especialmente en el terreno musical, tanto en la radio local como en las comunitarias. El límite principal a una expansión suplementaria de estas radios ha sido hasta el presente la falta de frecuencias de FM, los nuevos programas teniendo cada vez mayores dificultades para obtener el mínimo indispensable para su equilibrio.

Es por lo que con toda naturalidad el lanzamiento de radios sobre la red ha privilegiado este eje de desarrollo. Es en el terreno musical donde la tematización de las radios ha tenido mayor empuje: la diversidad de gustos del público exige una respuesta cada vez más especializada, en tanto en cuanto el vínculo creado por la radio refuerza el sentimiento de pertenecer a una comunidad singular, muy presente especialmente en la relación de los jóvenes con “su” radio y que se expresa con fuerza por la afirmación de gustos musicales muy segmentados.

Tradicionalmente la radio se situa en una lógica de oferta, incluso aunque se esfuerce por alcanzar lo más cerca posible a su público. La noción de programación que implica un agenciamiento sutil de los diferentes elementos que componene el flujo musical, llega a ser consustancial a la radio, a pesar del papel que juegan los “playlists” (listas de títulos más difundidos) cada vez más especializados y una rotación de los mismos títulos cada vez más frecuente.

La noción de servicio a la carta, es decir respondiendo a un requerimiento preciso del consumidor, eventualmente dispuesto a pagar por verlo satisfecho lo antes posible, procede de otra lógica, la de la conexión propia a Internet. Es lógico que las radios musicales, asociadas a la imagen de una corriente musical determinada, cuiden de proponer estos servicios a su público, aunque esto les haga penetrar en el universo de la concurrencia de la distribución musical, que pone a la venta los mismos fragmentos musicales, sin mencionar los riesgos de un posible pirateo.

Más allá de la cuestión sobre los derechos, que no está del todo regulada, las radios están bien posicionadas y bien pertrechadas para proponer tales servicios, allí comprendidos además de la música. Es en efecto posible, como lo cuidan ya algunos editores, encontrar ahí el espíritu de la radio de “servicio”, que es un componente importante de las radios generalistas, y concebir, gracias a los medios técnicos servicios de ayuda a los oyentes, que permiten claramente ampliar la noción de personalización.”